30.11.09

La facilidad y dificultad de las palabras

Parece mentira que teniendo esa gran virtud que es la comunicación y estando yo misma relacionada (aunque no sea demasiado) con ese gran mundo, no sepa a veces cómo comunicarme.
Hay tantísima infinidad de palabras y a veces se tiene la sensación que no llega para poderse expresar.
A pesar de contar con tantos recursos, hay momentos en los que no vale de nada. Quizá sea un problema del lenguaje o quizá sea simplemente un problema propio de nosotros mismos. Tanta capacidad para hablar y expresar sonidos y tan poca capacidad de expresar nuestro interior.
Incluso los grandes profesionales de este arte, que se desenvuelven tan fenomenal entre los sinónimos, las metáforas y todas las figuras lingüísticas, seguro que se han visto en el mismo problema. No saber cómo empezar y no saber dónde acabar.
Perder ese miedo a intentar explicar un conjunto de mil sentimientos con simples palabras a veces resulta frustrante, ya que en ocasiones no te ves identificado con el lenguaje y necesitarías muchas más palabras que describieran sensaciones.

24.11.09

Dar sin esperar recibir

Primeramente, he de avisar que si no escribo con la ansia y frecuencia que hacía antes es porque no tengo cosas bonitas que contar. Ni si quiera curiosas. Y cuando no hay cosas buenas que contar a veces es mejor dejar días y días de entradas en blanco.
Pero hoy hablaré de otra cosa. Hay alguien que me ha dicho ya varias veces que no hay que ser injusto y que cuando das, no debes esperar recibir. Simplemente se da, pero uno no debe enojarse cuando no ve una respuesta que uno siente sería más positiva para la situación. Quizá ese sea uno de mis errores. Yo no soy la persona que más da, ni mucho menos. Simplemente, sí me considero una persona detallista y que doy todo lo que puedo si creo que a otra persona la puedo ayudar, se puede sentir un momento mejor o simplemente feliz. Al menos es lo que he hecho hasta ahora. A día de hoy, me pregunto si merecen la pena ciertos esfuerzos. Y me lo pregunto precisamente porque a veces tus expectativas no se cumplen, y si no se cumplen, no te sientes bien, te sientes triste. Si no das, no esperas recibir. Eso es una verdad absoluta. El que no es generoso en su vida en las relaciones sociales, no puede esperar nada tampoco de los demás. El problema llega cuando esperas recibir y no se cumplen (aunque sea temporalmente tus expectativas). Es el momento de la frustración. Gracias a Dios, soy una persona tan sumamente racional que intento buscar explicación y excusa a muchas cosas que veo y que posiblemente no comprende mi mente. Yo busco y busco y saco mis excusas. Pero no me llenan lo suficiente como para que siga pensando que esto es un error de expectativas.
Hay de ciertas cosas que uno se va cansando y cansando y espera ver reacciones y no llegan. ¿Qué hacer entonces? No se puede enviar todo al garete. Las cosas no se hacen así. Pero no quita que duelan y te hagan sentir más triste aún que lo que uno ya podía estar.
Como digo, un problema de expectativas.

6.11.09

Aquello que no duele es mucho peor


Hay épocas en la vida en la que la palabra que te define es desencanto. No te gusta cómo vives, no te gusta cómo van las cosas a tu alrededor, no sabes cómo cambiarlas, dejas de preocuparte si alguien crees que se comporta raro, pero a la vez te molesta y no lo entiendes. Cuando ves que las cosas no te ilusionan es cuando ves el problema.

Cuando caes un hoyo oscuro que gira y gira y no ves luz, ¿cómo sales de allí si no ves luz? Es el problema de los sentimientos y el estado de ánimo, que no es tangible, no se diagnostica tan fácilmente y la cura únicamente está en el que está enfermo.

Hay una compañera en mi trabajo, a la cual conocí sólo una vez, que ahora mismo está de baja. Lleva así varios meses. Tiene dos o tres años más que yo y sufre lo que se llama "depresión", pero no la depresión que nadie parece tomarse en serio. Os hablo de la depresión que te hace levantarte infeliz, estar todo el día infeliz y acostarte infeliz. No es algo que te duela cuando te tocas, no es algo que te de fiebre y tengas frío y calor, no es tampoco algo que se alivie con un medicamento. Es mucho peor porque no se sabe cómo se empieza a estar así y no se sabe cuándo uno conseguirá salir. A mí y a mis compañeras nos costaba entender que una persona tan joven, con su marido, viviendo en su casa propia y disfrutando de su independencia, caiga en algo así. Sin embargo, ella cayó, imprevisiblemente. Si la alguien se pregunta por qué está ella así, ella no va a poder contestar porque dudo que lo sepa. Simplemente está muy triste y ella misma y su estado de ánimo la consume por dentro.

Ahora empiezo a entender que la tristeza es un mal terrible y al que no valoramos lo suficiente. Cuando te sientes triste, te excusas en que te están pasando cosas malas, que no tienes suerte en los proyectos que emprendes, que no ves cuándo las cosas van a mejorar, que no tienes proyectos con los que ilusionarte porque hasta que no soluciones una cosa no puedes emprender la siguiente...y así pasa el tiempo y pasan los días. Pero si te preguntas a tí mismo ¿porqué estás triste? Realmente no lo sabes! No tiene sentido pasar los días así! Mi racionalidad no permite comprender el porqué. Pueden pasar mil cosas negativas, una tras otra, pero no tienes porqué caer en el agujero. Sin embargo, de repente estás dentro. Y cuando quieres ver la luz, otra mala noticia te golpea de costado y directo a las costillas. Es lo que llamo el peor año del mundo: el 2009.

Hace poco le dije a alguien que si por mí fuera, borraría este año de mi vida. Así sin más, que desaparezca, que ni siquiera lo recuerde con el paso de los años, que mi memoria lo borrara sin más consecuencias.

Después, ves otras situaciones y otras vidas peores que la tuya y quieres ver la luz, aunque sea por lo injusto que eres si te comparas con ellos. Pero eso siempre es relativo, y nunca te deja satisfecho.

3.10.09

No creo que sea cuestión de nacionalismo...



Hace tiempo que me dan una visión de los madrileños y en general de los españoles que nunca hubiese pensado que me dijeran. Hay gente que piensa que los nacidos en España son extremadamente nacionalistas. Yo no lo considero así, y no hay más que ver los problemas internos de intentos de separatismo que hay y que ha habido en la historia de este país. Quizá, como yo soy española, no me doy cuenta y tienen razón. He oído decir a gente que le sorprende mucho la mentalidad de que tenemos lo mejor y somos los mejores del mundo. No estoy de acuerdo, de hecho, este país se ha caracterizado durante mucho tiempo por ser la última "mierda" de Europa y nosotros nos considerábamos así, como un país retrasado que lo perdimos todo y la fuimos liando a medida que pasaron los años. Sin embargo, lo que es indudable es que cuando nuestra economía despegó nuestro ego también creció, y a medida que hemos ganado éxitos, por ejemplo, deportivos también hemos ido aumentando nuestro ego.

Cuento esto porque hoy, que no hemos sido elegidos ciudad olímpica, y ha vuelto esta conversación. Yo me he sentido defraudad con el Comité Olímpico Internacional enormemente y lo he hecho saber. La contestación ha sido que tenemos una mentalidad nacionalista y que por eso estamos decepcionados. No estoy de acuerdo, ya no es solo una razón de que los madrileños queramos que el nombre de Madrid resuene en todo el mundo, también es un sueño y una ilusión rota. Para tener ilusión hay que creer y querer a tu ciudad. Es un sentimiento, que si no se tiene, no se puede vivir este tipo de ilusiones. Sin ese sentimiento, no se pueden unir las manos de todos los ciudadanos para ganar un gran proyecto como era este.

Hoy, nos merecíamos los juegos olímpicos, y lo digo muy racionalmente como acostumbro a ser. Contábamos con la ventaja de ser la única gran capital europea que no había tenido nunca unos juegos, con el 77% de instalaciones construidas, con el ejemplo grandioso de Barcelona 92, pero sobre todo, con la ilusión que habíamos puesto desde hace ya varios años. Cuando se decantaron por Londres para los Juegos de 2012 nos dolió, pero esta vez ha sido aún peor, porque al echar a Chicago y Tokio teníamos el sueño más cerca que nunca. Sin embargo, como suele ocurrir en este tipo de cosas, no sólo vale un gran proyecto bien estructurado. También cuentan cosas como que Río de Janeiro será la primera ciudad de Sudamérica en albergar unos Juegos, la primera vez en la historia. También cuenta que Río es una economía en desarrollo que va a dar mucho que hablar en la próxima década. El COI quería volver a cambiar la historia como ya lo hizo al darle los juegos a Beijing. Lo ha conseguido, pero a costa de una grandísima candidatura como ha sido la madrileña.

Río lo hará muy bien, conseguirá hacer unos grandísimos Juegos Olímpicos, como siempre ha ocurrido en cada ciudad que ha sido privilegiada. Le vendrá enormemente bien a su economía, una explosión hacia lo alto. Ojalá hubiese venido aquí para ayudarnos a manejar la crisis y dar ese empujón a la economía de nuestra ciudad y de nuestro país.

Felicidades a Río de Janeiro. Personalmente me doy cuenta de lo mucho que va a ayudar a su población, a reducir la desigualdad y a hacer grandes obras que podrán aprovechar sus ciudadanos, además, entre el resto de candidatos era mi favorita. De hecho, yo ya había augurado que Río ganaría y por las razones que he dado anteriormente. Finalmente se han cumplido. Eso no quita que me parezca injusto.

Sí, estoy decepcionada y desilusionada. Se ha puesto tanto en esta candidatura que perder los Juegos duele en el fondo, por mucho pesimismo que hubiese. Pero la desilusión y decepción no es nacionalismo. Esta es mi ciudad, me gusta vivir aquí, me gusta su gente, me encanta la de gente que se ve en el centro y la multiculturalidad que se ve al sentarte en un banco de la Gran Vía. Adoro Madrid, aunque haya muchas cosas que no me gusten y se pueda mejorar. ¿Eso es ser nacionalista? No, es simplemente tener un sentimiento y un cariño especial. Y si alguien considera que por eso somos nacionalistas, entonces soy culpable.

Felicidades a Río de Janeiro!

30.9.09

En la empresa luchamos contra la Gripe A


No ha bastado con los carteles pegados por todas partes avisando que hay que lavarse mil veces y a todas horas las manos. Eso no debía resultar suficiente o bien porque la histeria se expande o porque la gente no se está lavando las manos cien veces al día.
Por ello, y para nuestra salud, nos han colocado en la oficina dispensadores de este gel transparente. Este es como el que hay en recepción aunque en los pasillos hay dispensadores como los de jabón colgados de la pared mucho más chulos.
A todos nos ha hecho mucha gracia cuando hoy han llegado los geles y han rellenado los dispensadores. No hemos podido más que probar en cuanto nos hemos visto con menos gente en el pasillo. Es la curiosidad que nos mata.
Os contaré mi sensación. Es un gel transparente suavecito que te pones en las manos y se te quedan fresquitas. Mi miedo era que se me quedaran las manos pegajosas, pero para nada. En unos segundos después de frotarte las manos desaparece. Sin embargo, el problema del gel transparente super-limpiados y anti-gripe A no es ese, es el olor. Este gel lleva alcohol y de hecho es el que usan los médicos en las operaciones. En cuanto te lo has echado te llega un olor muy fuerte a alcohol y como te acerques las manos a la nariz..mueres. Por lo que aunque estamos tan limpitos como un quirófano, de lo que tienes ganas es de ir corriendo al baño a lavarte las manos.
Quizá ese es el objetivo del gel, que la gente acabe por activa o por pasiva lavándose las manos.

29.9.09

¿Por qué no podemos volver a nuestra infancia playera?

Te encuentras en la playa. Ya has estado tomando un ratito el Sol. Te queman los muslos y vuelves a echarte crema para no quemarte. Cambias de postura. Lees un rato. Vuelves a cambiar de postura. Se te caen las gafas y te las vuelves a colocar. Te semi-levantas y miras el mar. Ves a la gente pasar. Al rato te aburres y cambias de postura. Ves a las familias con sus hijos, los tíos, los abuelos y el chiringuito que llegan a la playa. Vuelves a cambiar de postura y te pones boca abajo. Se te caen las gafas. Decides levantarte e irte al agua. Metes un piecito y está fría. Ya se te han quitado las ganas de bañarte pero sabes lo que está esperando la gente de . Esperan que entres al agua sin pensártelo dos veces. Toda esa gente quiere saber si está lo suficientemente fría para no hacer el esfuerzo ellos de levantarse e ir al agua. Tú lo sabes y le echas valor. No miras a la playa, no vaya a ser que vean tu cara de no querer entrar en el agua. Sigues pasito a pasito adentrándote en el mar, como si estuvieses tomándotelo con calma para disfrutar el momento. Metes tripa para tener una imagen genial de lejos. Te animas a pesar de que el agua te llega ya al vientre, la zona más crítica, y te lanzas al agua. Das dos brazadas y aún estás tiritando así que decides salir ya. Ahora, eso sí, si hay que salir se sale bien. Con todo el estilo que te queda en tus movimientos helados caminas contra las olas que vuelven al mar, algo que te impide mantener tus movimientos y te cuesta y te cuesta andar. Eso, cuando no hay piedras en la playa que hacen que te pinches los pies y ya todo el glamour muere.
Esto sería un día normal en la playa. Pero claro, pasar tantas horas haciendo esto puede cansar si son días y días seguidos. Por eso, hay que volver a los buenos momentos en la playa en los que no te importaba darte cuenta cuando llegabas a casa que te habías quemado los hombros, cuando las marcas del bikini no eran importantes, cuando llenarte de arena por todas partes no significaba ningún problema. Hay que volver a las palas, a mover los michelines saltando, a hacer castillos de arena con sus fosos y murallas y torres. Eso hicimos nosotros en Mallorca, intentar hacer un castillo. Esa fue la primera idea. Luego, cuando nos dimos cuenta de que no teníamos instrumentos útiles para crear torres y cavar fosas, cambiamos de idea. Intentamos construir con nuestras manitas un muñeco de nieve pero de arena...pero se nos destruyó cuando había alcanzado altura...y de todas esas ideas se nos ocurrió...UNA TORTUGA, esa sí que nos se caería por el peso. Así que nos pusimos a cavar y sacar arena, a traer agua con nuestras manos de la orilla hasta donde habíamos empezado la construcción de la obra de arte...y al final....lo conseguimos. La Tortuga Roberta quedó una maravilla.
Yo no sé qué pensaría la gente viendo a una pareja de veinteañeros haciendo una figura en la arena. Los niños nos miraban asombrados, los padres también. Pero quedó tan chula! Eso sí, no duró viva mucho. Nos fuimos a bañar y a quitarnos toda la arena y al volver la tortuga ya no tenía medio caparazón. Malditos. ¿Qué nos pasa a todos cuando vemos una figura de arena que tenemos el deseo irremediable de tirarlo abajo? Una hora de construcción y un segundito de destrucción.

16.9.09

Bailaremos bajo la lluvia, los truenos y los relámpagos



Llevábamos no se cuánto tiempo esperando a tener un fin de semana para las chicas solas. No recuerdo la última vez que nos fuimos por ahí de juerga toda la noche sin novios ni amigos, y se echa de menos. Ahora es nuestro momento de darnos un homenaje.
No se sabe cómo ha sido posible que al final 7 super mujeres coincidan en un fin de semana para irse juntas a disfrutar simplemente de estar juntas, de marujear, de cocinas para muchas, de copas, de bailoteos, de risas....y de lluvia y truenos.
Tanta suerte hemos tenido para que nuestros trabajos nos dejaran unos días para estar juntas como la mala suerte que hemos tenido con el tiempo. Todo el verano asándonos con el calor sofocante que el fin de semana que cae la de Dios en España es el que nosotras nos vamos de fin de semana a Salamanca.
Sin embargo, como ha dicho una de las integrantes: "las inclemencias son para los débiles". Y por ello, aunque llueva, truene y halla hielo en las calles, bailaremos bajo la lluvia, reiremos con el barro en los bajos de los vaqueros, correremos bajo los relámpagos y responderemos con gritos y canciones a los truenos. Y el frío...yo ya he ido a por la ropa de invierno. Llenaremos las maletas de ropita gruesa. Y pese a las adversidades, a disfrutar del finde con el lema " porque ya nos tocaba a nosotras".

14.9.09

Ánimos conectados

Hace tiempo escuché de forma indirecta cómo un amigo le había dicho a su chica que estaba preocupado porque cuando ella estaba mal, él también estaba mal y eso no podía ser. Es increíble la fuerza que tiene la interconexión sentimental.
El otro día yo misma solté la misma frase que mi amigo le había dicho a su novia. Y es que no puede ser que el estar en pareja te ligue tanto anímicamente. Si uno está mal, el otro tiene que estar bien para tirar por los dos. O esa es la buena teoría. Pero justo en el momento en el que ves que la otra persona baja y baja, tú vas detrás. Ese es el momento en el que te tienes que dar cuenta que no, que tiene que ser una reacción justo a la contra. Si uno baja, el otro sube, y si no, no hay equilibrio, y el equilibrio es básico. Ser una balanza es algo fantástico, porque sentir la fuerza del otro y la energía que te puede faltar a ti cuando estás pendulando, no hay dinero que lo pague. Al mismo tiempo, sentir que tienes la energía de ir aumentando la altura del otro te da más fuerza aún.
Las afecciones sentimentales por culpa de la pareja son inevitables, y si no es así, quizá lo que llamamos sentimiento no sea lo que verdaderamente debería ser. Si algún día alguien se preguntara cuánto sentimiento tiene puesto en una relación, quizá pueda responder a esas preguntas el saber cuánto te afecta lo que le afecta al otro. Es la interconexión de ánimo. Irritable y dulce a la vez. Desesperante y energético a la vez.

10.9.09

Se terminó..así que volvemos a la vida online


Dos meses sin escribir por una simple y horrible razón: exámenes de septiembre. Dos meses trabajando y estudiando al llegar a casa agotan a cualquiera, pero a mí más o me quejo más que el resto.
Esta situación estudiosa-laboral me ha traído como consecuencia una ojeras más grandes aún de las que tenía, perder un poco la cabeza y portar un color de piel blanco nuclear tipo enfermedad. Y no exagero, porque si escucharais a mi madre: "Ay hija, tienes un color horrible!", o mi amiga Sofía (mi compi de piso en Bruselas) que cuando me vió lo primero que me dijo fue alusivo a mi color de piel.
Por eso, ahora estoy en operación "take care of myself". Mi cuerpo necesita recuperación y a eso es a lo que me voy a dedicar ahora que se ha acabado mi infierno particular. Me voy a poner al sol y mi piel va a darme las gracias, voy a dormir horas y horas, voy a cuidar mi alimentación (muy descuidada este verano por las prisas) y voy a pasar todo el tiempo que no he podido con amigos, familia y el niño. Una buena terapia para recuperarme, aunque sin duda, el mejor recuperativo van a ser mis pequeñas vacaciones. Sólo descansar y disfrutar, que a mí ya también me toca.
Bueno, pues a la vuelta de la vida on line, para que no me vuelvan a recriminar nada los seguidores incondicionales.

23.6.09

No puedo soportarlo,,,y por qué me tiene que pasar sólo a mí??

Una fiesta estupenda de fin de semana con barbacoa, jardín, barbacoa, piscina, copas, bailes y disfraces puede tener consecuencias inesperadas como lo han sido para mí.

Llevo dos días insoportables a causa de un maldito mosquito que no es que picara así sin más, es que me extrajo una donación de sangre no voluntaria y me inyectó veneno como el de una serpiente. Si llego a saber algún día del maldito, si es que sigue vivo...porque con suerte se lo ha comido una araña peluda y lo ha ido descuartizando poquito a poquito.

Una picadura en la pierna y otra en el antebrazo que empezaron a hincharse tanto que parecían dos pelotas bajo la piel. Y eso, mis pequeños, no mola. Pero ahí no estaba mi sufrimiento (en tener el brazo deforme y la pierna de la misma manera), que va...mi sufrimiento comenzaba el domingo por la noche.

Tener dos picaduras de semejante tamaño te imposibilitan dormir, lo mires como lo mires. No sólo picaba hasta morir, encima cada vez que me tocaba la zona dolía! qué se puede hacer en ese estado? Absolutamente nada de nada. Pero aún le quedaba mucho a mi desgracia. El lunes por la mañana, según iba en el coche empecé a notar una sensación un tanto extraña...se me dormía la mano del brazo de la picadura. Como un cosquilleo continuo, como si te fueran a sacar sangre y te pusieran una goma alrededor apretando fuerte para que se llenaran las venas. Eso ya empezaba a preocuparme bastante, porque duró toda la mañana esa sensación y yo pensaba que de la hinchazón se me estaba obstruyendo una vena y no me llegaba la sangre a la extremidad, por lo que se me cangrenaría y me tendrían que amputar. Bueno, este era el peor de los casos, claro.

Mi mañana de trabajo (o de no trabajo porque yo no daba de sí) siguió con un color rojo terrible por todo el antebrazo. La pierna no veía como estaba porque me puse vaqueros para no enseñar el tremendo estropicio. Y justo después de eso comenzó la fiebre y la sensación de mareo.

Directita al médico en cuanto salí de la oficina.

Según el señor doctor, no era alergia a la picadura (que era la posibilidad que yo pensaba ya que la mayoría de gente tenía picaduras pero nadie bolas bajo la piel como yo). Eso sí, el hombre me vio y me dijo que me había picado pero bien, que venían peleones los mosquitos este año, a lo que yo pensé que un mosquito tigre de esos que hay en Barcelona ha llegado aquí y me he quedado yo con las consecuencias. Lo bueno fue que me dijo que lo de que se me durmiera la mano no tenía nada que ver con que no me llegara la sangre, sino que era el puro veneno que me había inyectado el mosquito de las narices, ese gran asesino.

Como a una niña pequeña, y eso que yo ya lo iba temiendo, me tuvo que poner una inyección en el culete. Y la madre que le trajo!! Yo empecé a notar un terrible dolor (pero me decía, es imposible que te esté doliendo tanto, si solo es una inyección!) Pero según vio mi cara me dice: ¿Qué? ¿Pica eh? Es que esta inyección hace mucho daño, pero verás que en unos días se te baja la hinchazón de las picaduras." Unos medicamentos durante dos días y un estado lamentable en el que ha quedado mi pierna y mi brazo( podéis apreciar el efecto en mi pierna, y eso que ahora está muchísimo muchísimo mejor de lo que estaba). Esas han sido las duras consecuencias del fin de semana en el jardín. Ahora, y a pesar de la inyección y de los medicamentos, el picor es insoportable. En cuanto he llegado a casa me he puesto media hora hielo para ver si se pasaba pero nada de nada. Sólo me alivia el sentir las uñas rascando suavemente por la zona, es un gustirrinín que no os podéis imaginar. Sólo me queda decir que no os deseo la misma suerte que a mí y mucho cuidadín este verano con los mosquitos destroza cuerpos.

27.5.09

Me quieren criogenizar



El calor está de carrusel. Un día nos asamos a 32 grados y otro nos pega una bofetada y bajamos a 15. Este estrés de qué leches hará durante el día no acaba para mí desde la ventana de mi casa pensando si llevarme abrigo o tirantes.
Ahora que llego a la oficina, mi querida compi Rosana ha debido de pensar que estaría yo mucho mejor si soy criogenizada. Eso es lo que ocurre con el aire acondicionado. Yo no sabía que era una persona friolera hasta que me comparé con Rosana. Siempre tiene calor. Aún no puedo entender que yo esté temblando frente al ordenador y ella tan feliz en tirantes.
El aire acondicionado no es bueno. No nos engañemos. O hace falta recordar los miles de resfriados en pleno agosto por tener que sufrir semejante frío en los centros de trabajo?. Pero si hay días que estoy deseando salir a la calle para sentir calorcito!!!
Gracias a Dios, como me ven congelada, me empiezan a tener en cuenta y no ponen a todo meter el aire. Encienden uno de los 6 que hay en nuestro pequeño espacio dedicado para Grandes Cuentas.
Voy a tener que abrir un grupo en Facebook en contra del puñetero aire acondicionado que nada bien hace a nuestra salud.
Lo único bueno que saco de todo esto es que se me va a quedar una piel fantástica y voy a parecer más joven.

19.5.09

Teoría del caos

Para bien o para mal nuestras vidas, y no sólo la mía aunque a veces me lo parezca cuando no consigo ver más allá de mis narices, son una teoría del caos. Según la explicación que me da wikipedia sobre este término he descubierto que lo puedo trasladar a la vida de cualquier persona. Bien, ¿por qué? Porque si el caos significa orden que es impredecible, así es la vida. Podemos tener un montón de situaciones iniciales que deberían tener un orden establecido pero que el minimísimo cambio en las variables consigue resultados absolutamente distantes de lo que se pensaba que ocurriría.
Fíjate que yo hace un año tenía unas variables y un orden que quería seguir que ha acabado tras 12 meses de forma absolutamente diferente a lo que habría pensado que pasaría conmigo. Es irónico oír decir a la gente que tienen las cosas claras, que tienen unos principios cuando no se sabe qué puede ocurrir ni siquiera al día siguiente.
Somos víctimas de los avatares de las circunstancias y de la aleatoriedad de las cosas que nos rodean. Hoy dices que piensas una cosa y mañana dudas que lo sientas. Hoy tienes un objetivo y mañana se cruza uno que ya te hace desviarte del primero.
Si los resultados dependen del Efecto Mariposa...¿cómo vamos a estar seguros en ninguna situación? Si el aleteo de una mariposa puede provocar un tornado, ¿cómo podemos predecir las mínimas variables que nos rodean para poder evitar cosas que no nos gustaría que pasaran?
Efectivamente, es un caos y es impredecible, por lo que somos tan vulnerables como una plumita entre las mareas de aire.

18.5.09

Cabrear vs Doler

Hay una enorme distancia entre las cosas que te pueden cabrear y aquellas que te duelen. No es la misma la reacción de la persona afectada, no es la misma forma de resolver ambos problemas y no es lo mismo las consecuencias que traen.
Seguramente yo me pueda cabrear por mil tonterías. Si hay incidentes que no espero, me sientan mal y me lo tomo muy a pecho. Pero lo bueno, es que se me pasa relativamente pronto. Simplemente necesito un poquitito de tiempo y que una situación me obligue a reírme y se me pasa y vuelve la normalidad. En cambio, cuando las cosas duelen, se vienen las cosas muy negras, tanto que incluso la radicalidad me lleva a pensar que no hay manera de arreglarlo. A veces creo que ese sentimiento de distancia entre dos puntos de un abismo no se van a poder a acercar ya, no como antes.
Una vez que intentas arreglarlo con las cosas un tanto más calmadas, incluso ahí no están las cosas como serían momentos próximos anteriores. Después del dolor las palabras ya no tienen tanto valor como tenían antes. A mí ya no me suenan igual, de hecho hay palabras, frases y cumplidos que me hacen sentir incrédula y los rechazo...me suenan a un pasado cercano...a tiempos mejores, incluso si es muy posible que sean verdad. Es solo que no las siento al oírlas.
Quizá sólo el tiempo cura las heridas que aún están abiertas. Pues entonces habrá que esperar a ver cómo se van llevando las cosas. Habrá que esperar a ver si me voy derritiendo, porque eso sí, en mí hay un punto de conexión entre el cabreo y el dolor que es el hielo. En cualquiera de las dos situaciones soy una princesa de hielo al actuar con la persona que ha sido causante de mi ira o de mi decepción. De hecho, hay momentos que creo que pierdo el sentimiento de la compasión, lo tengo completamente congelado, como congelados están todos mis gestos, mis muecas, mis sonrisas. Son escarcha.

5.5.09

Entonando el mea culpa


Me coloco la letra escarlata. Hoy será la O, de orgullosa, pero en el sentido negativo. Soy una de esas tantas personas en el mundo que son orgullosas y cuando se enfadan ponen morros y piensan "pues yo no pienso llamarte, así que serás tú el primero".
Hoy, que he vivido una situación extraña de las que no suele haber nunca con Peter Pan, he conseguido algo positivo. Me he comido mi orgullo y he actuado correctamente antes de que de un grano de arena se haga una montaña del desierto.
Cuando, sin apenas despedirnos por un error mío y un situación de estrés suya, me he subido al coche llevaba los "morritos". Estaba enfadada por lo que estaba pasando, de no entender el porqué de su queja. Pensaba eso tan típico en mí..."pues vale, ahora a ver quién da el siguiente paso". Iba convencida de mantenerme en mi posición hasta el final de los tiempos y cuando recibiera más explicaciones entonces ya se me pasaría. Sin embargo, en el corto trayecto que recorría el coche me he arrepentido. No quería irme así, no quería irme enfadada y no quería que él estuviese enfadado. Comiéndome mi tremendo orgullo he vuelto al portal del que minutos antes salíamos y ahí me quedado, con el coche parado, sin saber qué iba a decir o qué iba a hacer, sin saber si él volvería al portal o tenía otros planes y yo estaba allí parada haciendo nada y esperando a nadie. Pero la suerte ha estado de mi parte y al ratito ha aparecido caminando hacia allí.
Cuando salía del coche aún no sabía qué iba a decir. Mi orgullo me exigía una disculpa rápida y vuelta al coche, sin más. Pero me he quedado esperando una reacción en su cara.
El comerme mi orgullo me ha permitido solucionar el problema en el acto, comprender a la persona que tenía en frente y lo que me estaba diciendo y volver a casa con una gran sonrisa. La misma que cuando horas antes le veía perdido buscándome entre la gente.
Lección del día aprendida.

2.5.09

Penitencia cinematográfica

Cuando te portas como una mala novia tienes indudablemente que cumplir una penitencia. En mi caso, la penitencia tiene que ver con el cine. Es una de las cosas que representan una buena compensación ya que él sabe lo que amo el cine y lo que detesto ir al cine a ver una película que no me gusta. Por lo tanto, ¿qué mejor forma de decir que me he equivocado que renunciando a una buena sesión en una butaca para meterme en una sesión de cine de acción que no me llame nada de nada?
Efectivamente, así ha ocurrido hoy mismo, que no he sido una buena novia y (así como quien no quiere la cosa) me ha dicho mi Peter Pan que cuánto de horrible sería ir a ver "Lobezno" con él. Siendo consciente de que yo tenía que pagarlo de alguna manera que no me gustara nada (pues si no hay sufrimiento menuda recompensa sería..) he tenido que aceptar con buenísima cara, algo que le habrá hecho muy feliz.
No tengo nada en contra de la película, pero no es en absoluto algo que entraría a ver en una sala de cine. Reconozco que muchas veces me trago películas terribles, pero todo género en el que solo salen coches y carreras, o tiros y explosiones sin argumento que lo sostenga, o de monstruos por decirlo de alguna manera...no me van.
Tengo la suerte de haber dado con un chico al que no le interesa demasiado el fútbol, pero sin embargo, nuestra guerra con la cartelera supongo que será continua. No solemos coincidir demasiado cuando decidimos una tarde de cine. A pesar de ello, he de decir en su favor, que él ha venido conmigo más veces a ver películas que yo quería ver que al contrario. Es la suerte de ser chica y de que quieran complacerte siempre que sea posible. jijij.
Mañana cumpliré mi penitencia con una sonrisa de oreja a oreja y viendo lo feliz que estará al saber que me sacrifico a ser arrastrada a ver la peli. Al menos tendré a Hugh Jackman para darle algo de motivación a la peli. jej.