
En una carretera tienes dos direcciones. Puedes seguir hacia adelante o hacer un cambio de sentido y volver al punto del que venías.
Lo que sí que no se puede es quedarte parado en mitad de la carretera y esperar a decidir qué dirección tomarás.
Hacia adelante o hacia atrás, hay que tomar una flecha porque en el medio no se consigue nada. Los coches seguirían pasando sin reparar en que estás ahí o quizá no pase nadie mientras tú mueres de inanición.
Lo bueno de ir en una carretera es que sigas recto o des la vuelta siempre puedes rectificar. No te sentirás mal, simplemente te sentirás completamente estúpido por haber descubierto que no sabes a dónde vas.Por desgracia, otras cosas no son así pero igualmente en el medio no hay que estar porque se pierde tiempo y porque lo que consigue sacar de las personas no es bueno. Pararse es dudar, es no saber qué camino tomar, es no saber qué hay de frente y que queda detrás. Pararse es dormir mal y apenas comer, y agotarte en todos los aspectos hasta decir ya no puedo más.